Hay veces en la vida que se nos presentan retos y pruebas dificiles. Estas dos últimas semanas han sido bien difÃciles para mi, pero la fe que tengo en mi Dios hizo que no me derrumbara. Pense tanto en mis hijos... llore mucho pero seguà adelante por ellos y por mi familia. Gracias a mi Divino Niño fueron 'buenas noticias'. Y esta vez, siento que no puedo contener las lágrimas pero de agradecimiento a Dios por haber escuchado mis ruegos. Por el momento, es una gran prueba superada. Ahora a seguir adelante, con muchas ganas de vivir y ser feliz.